Entorno de Virtualización


Una de las cosas importantes a tener claro desde el principio con la infraestructura es que es lo que tenemos que tener bajo nuestro control en nuestras propias oficinas y que cosas podemos tener en la nube.

Para poder definir esto, pueden intervenir muchos factores, dependiendo de que queráis hacer en vuestra startup, qué parte quereis variabilizar (tener en la nube) o qué cosas queréis tener in house.

Lo que está claro, es que esto, puede cambiar y lo que al principio, os interesaba que estuviera en un sitio, luego resulta que es mejor moverlo al otro. Incluso en una situación en la que digáis que tenéis unas necesidades muy pequeñas y que con un servidor pequeño os vale para empezar (metiendolo todo en el mismo sitio), si que os recomiendo, que empecéis con una opción de virtualización aunque al final solo tengáis un único servidor virtual (a la larga seguramente separaréis incluso ese servidor virtual en varios ya que tener todo en el mismo sitio, no es tampoco recomendable, si teneis que actualizar una parte, no queréis que impacte al resto, ¿verdad?). La flexibilidad que tendréis compensará con creces el tiempo adicional que requiere montar una infraestructura de virtualización a la vez simplifica mucho el entorno y os quitará muchos problemas de incompatibilidades, drivers o cosas específicas del HW que tengáis.

Podreís hacer backups de una manera más sencilla y sobre todo en caso de problemas, es más sencillo volver a una situación anterior o incluso, tener la posibilidad de utilizar alguna solución temporal (por ejemplo en cualquier otro ordenador u ordenadores disponibles) mientras se arregla el problema raíz.

Como decíamos antes, las necesidades pueden cambiar y si necesitáis traer algo de la nube, tener un entorno virtual os facilitará el proceso y a la vez os evitará depender de HW adicional u os permitirá planificar lo de una mejor forma. Y lo mismo en el otro sentido, subir cosas a la nube partiendo de una máquina virtual, es más sencillo al afectar menos al resto de la infraestructura.

Con todo esto no os voy a pedir que montais una solución con OpenStack https://www.openstack.org/ o AzureStack https://azure.microsoft.com/es-es/overview/azure-stack/ y creeis vuestra propia nube privada. En alguna ocasión puede tener todo el sentido del mundo, pero en el caso que estamos evaluando aquí partimos de unas necesidades pequeñas/medianas, por lo que os vamos a recomendar es tener un entorno de virtualización que permita aprovechar la mayoría de las ventajas en flexibilidad y control pero que tampoco requiera de una inversión de tiempo y recursos grande.

Lo que a nosotros nos está funcionando muy bien es utilizar una solución de virtualización en Linux y con un gestor a través de página web que se encarga de hacer toda la magia. La solucion se llama Proxmox VE: https://www.proxmox.com/en/proxmox-ve, lo instalas directamente en el hardware que tengas y a partir de ahí puedes crear y gestionar todas tus máquinas virtuales directamente desde el interfaz web. Está basado en debian pero quitándole todo lo que no es necesario para el entorno de virtualización, por lo que tiene un footprint muy pequeño y el rendimiento es bastante bueno. Te permite opciones de alta disponibilidad y teniendo varios servidores físicos, mover incluso las máquinas virtuales en caliente, pero aun utilizándolo solo sobre un único servidor físico, es altamente recomendable y en el caso de cualquier problema, contando con el correspondiente backup, puedes tenerlo montado otra vez empezando de 0 en menos de media hora.

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